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domingo, 20 de abril de 2014

QUE UN MEDICAMENTO NO LE ROBE LA SONRISA A TÚ HIJO

 Desapareció la preciosa sonrisa del rostro de mi hijo que siempre le ha caracterizado, y el signo más claro y alentador  de que mi hijo es un chico feliz

Cuando mi hijo tenía unos 9 años aproximadamente sus rabietas eran tan frecuentes y mi desesperación tan grande que le comente al psicólogo del colegio, el me remitió a una neuróloga especialista en niños con autismo para que lo viera. La neuróloga lo vio lo examino y sin muchos preámbulos decidió que había que medicarlo, pues ella consideraba que era la única forma de controlar las rabietas de mi hijo. Así fue se le comenzó a administrar un medicamento que según el dictamen médico calmaría la ansiedad  de Juan Pablo, efectivamente el medicamento comenzó a actuar y mi hijo dormía mucho, incluso en el colegio llegaba a quedarse dormido, él asistía media jornada a un colegio con chicos neurotipicos, las profesoras al quinto día me llamaron para preguntarme que  le pasaba a Juan Pablo, pues su sonrisa había desaparecido y ahora era un niño extremadamente triste, y TOTALMENTE AISLADO DE SUS COMPAÑEROS, no le interesaba el mundo a su alrededor. Mi angustia fue monumental, regrese nuevamente con la neuróloga, me dijo que había que bajar la dosis paulatinamente porque el medicamento no se podía quitar de un solo golpe pues si lo hacía así podría tener consecuencias negativas para mi hijo. Regrese a mi casa pensando que debía hacer pues  eliminar el tratamiento duraría un mes, y yo lo único que deseaba era volver a ver sonreír a Juan Pablo. Con la osadía que siempre he tenido, no me lo pensé dos veces desde ese mismo día sin pensarlo le suspendí el medicamento a mi hijo, EL NIÑO COMENZÓ NUEVAMENTE A SONRREIR, y por supuesto volvio a ser el niño de antes con sus alegrías y sus rabietas pero feliz!: Que me perdonen los médicos pero para la ciencia aún hoy en el año 2014, no están claras  las causas que lo producen en que parte exacta del cerebro está  el autismo, porque entre otras cosas todos las personas con autismo en su desarrollo son diferentes,entonces, cómo podemos administrar medicamentos?.
Mientras que el autismo para la ciencia no esté plenamente identificado, en que parte del cerebro se produce, que lo puede producir, si es genético, y muchos otros enigmas más, como madre que soy de un chico con autismo me he negado por completo a volver administrar medicamento alguno. Cabe anotar que mi hijo no ha padecido ninguna otra complicación como puede ser la epilepsia. Además de que no creo en los medicamentos para mi hijo como ayuda para mejorar, él pertenece a ese pequeño grupo de personas con autismo que su sistema inmunológico es extraordinariamente bueno, pues en sus 20 años de vida, prácticamente no le ha dado ni gripe y se encuentra en ese pequeño porcentaje de la población a nivel mundial que nunca han tenido una caries. Creo ciegamente en las terapias, desde muy pequeño le enseñado con pictogramas y fotografías donde se describen situaciones de la vida diaria, para mi hijo ha sido su máxima ayuda. Como madre y no desde el punto de vista científico pero si desde nuestra experiencia les digo a los padres que apenas están empezando el camino, eviten medicamentos para controlar las rabietas de los niños con autismo, busquen por medio de terapias las causas, es lo más efectivo y demostrable a nivel mundial hoy en día, hay que ser pacientes y perseverantes a veces tener una disciplina férrea, sé que no es fácil pero es el único camino mucho amor y ganas de que nuestros hijos día a día vayan adquiriendo habilidades sociales. No debemos sentir  vergüenza, de las rabietas y conductas inapropiadas de nuestros chicos, hay que saber que siempre irán mejorando, hay que siempre llevarlos a todos los sitios donde llevaríamos a un hijo neurotipico, eso les hace ir viendo la vida de otra manera les hace sentirse parte de la sociedad en la que han nacido pero para la cual no están preparados.

Siempre se ha dicho que las madres son los seres más extraordinarios del mundo, y es absolutamente cierto, pero las madres con hijos con discapacidad somos madres de “ELITE”, lo digo sin ningún tipo de pretensión ni mucho menos, solo para que cuando  se sienta deprimida, esté tocando fondo y crea que el mundo se le vino abajo, lo recuerde se levantes y siga, estamos hechas de otra materia, solo nosotras sabemos lo que es el diario vivir con una persona con una minusvalía. Valoramos hasta el más mínimo detalle de la vida, todo avance en la vida de nuestros hijos para nosotras es el más grande de los triunfos, cada sonrisa que nos regalan nuestros hijos es un tesoro más que vamos guardando, cada palabra, cada frase tiene un gran significado en nuestro diario vivir por eso somos madres privilegiadas, MADRES DE ELITE. 
Gracias por seguirnos, por leernos y sobre todo por compartir la información, nuestro objetivo es aportar un granito de arena en la difusión de lo que es el diario vivir de las personas con autismo. Nos interesa sus comentarios, todo lo que sea para seguir creciendo nos interesa, gracias, gracias, gracias.